Investigacion y desarrollo
Todos nuestros productos cobran vida en este laboratorio. Aquí, un equipo unido de expertos en química, biología, biotecnología, microbiología y toxicología pone su profesionalidad al servicio de la búsqueda continua de formulaciones cosméticas e ingredientes de origen vegetal altamente innovadores y funcionales. Origen vegetal Desde siempre nos hemos comprometido a realzar las extraordinarias propiedades de las plantas; nuestros cosméticos están elaborados a partir de materias primas de origen vegetal y, por tanto, naturalmente renovables : extractos de plantas, aceites, mantecas y ceras, en su mayoría orgánicas. Seleccionamos cuidadosamente emulsionantes y tensioactivos de origen vegetal (de avena, cebada, arroz, etc.), favoreciendo los obtenidos mediante química verde, y espesantes y gelificantes de origen vegetal (de celulosa, algas, goma guar, etc.). En nuestros laboratorios utilizamos principalmente los mismos conservantes que utiliza la industria alimentaria (por ejemplo, benzoato de sodio o sorbato de potasio). Al seleccionar las materias primas, aplicamos criterios rigurosos que consideran la seguridad y el impacto ambiental de los ingredientes. Por ello, elegimos únicamente ingredientes libres de OGM y evitamos el uso de sustancias como parabenos, surfactantes de sulfato, microplásticos y nanopartículas. Además, excluimos el octinoxato y la oxibenzona de nuestros protectores solares, prohibidos por el Tratado de Arrecifes de Coral de Hawái porque se cree que causan blanqueamiento de los corales. Control de calidad Una vez perfeccionada la fórmula, pasamos a un riguroso control de calidad: aquí realizamos pruebas microbiológicas y análisis químico-físicos para monitorear la presencia de metales pesados, asegurando la estabilidad del producto y por tanto su seguridad. En el departamento de producción encontramos, pues, el mismo cuidado y meticulosidad, reflejados en volúmenes significativamente mayores. Las prodigiosas máquinas de 3000, 5000 o 12000 kg no hacen más que ayudarnos a repetir a gran escala las operaciones que nuestros investigadores aplican en el laboratorio con 1 kg de producto. La tecnología se convierte así en un aliado indispensable para garantizar unos estándares de calidad elevados y constantes.